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Guía de turismo en Madrid

El ‘Velasquez’ francés

La figura de Diego Velázquez, uno de nuestros pintores más universales, está ligada por nacimiento a la ciudad de Sevilla, pero por historia a la de Madrid, lugar al que llegó en abril de 1622 acompañado de su criado, según nos cuenta Antonio Palomino en ‘La vida de don Diego Velázquez de Silva’, incluida dentro de su ‘Parnaso pintoresco laureado español’ de 1724. El historiador del siglo XIX Cruzada Villaamil sospecha que su acompañante sería Juan de Pareja, aunque no se conserva ningún documento de esa época que lo relacione, a su vez, Morel d’Arleux supone que Pareja entró a servir al pintor en fechas muy tempranas y que fuera él el niño que aparece en ‘Tres músicos’ (1617-1618, Gemäldegalerie de Berlín) y ‘El almuerzo’ (1617-1618, Hermitage de San Petersburgo).

Varios siglos después de su llegada a la Villa y Corte la ciudad rinde homenaje al artista de diferentes formas: con una calle en el Barrio de Salamanca, con su imagen en el azulejo, obra de Alfredo Ruiz de Luna, de la plaza de Ramales y la columna toscana coronada por una cruz que preside desde 1960 dicha ubicación, la escultura de Celestino García Alonso de 1892 que flanquea la fachada del Museo Arqueológico Nacional, la estatua sedente en bronce del escultor Aniceto Marinas ubicada en 1899 frente a la puerta principal del Museo del Prado, la escultura del madrileño Francisco López Hernández que en 1991 se instaló en el cruce de la propia calle de Velázquez con la de Juan Bravo y la que hoy nos atañe, la figura ecuestre ubicada ante la Casa de Velázquez.

En el año 1889, con motivo de la Exposición Universal de París, famosa por contar con la Torre Eiffel como arco de entrada y símbolo de la Feria, se realizó una corrida de toros a la que asistió el escultor francés Emmanuel Frémiet, quien se inspiró en el alguacil que encabezaba la misma para la creación en yeso de una escultura ecuestre enviada al Salon des Artistes Français de 1890, identificada como Velázquez, por si surgía el encargo de un monumento en alguna parte del mundo. Frémiet no andaba muy desencaminado, ya que en 1891 el gobierno francés adquiere el yeso del artista por 10.000 francos y encarga en 1892 la versión en bronce al taller de fundición parisino Thiébaut Frères, siendo el Museo del Louvre el propietario de la misma e instalándola en el exterior de la pinacoteca en 1893, ya que según su reglamento la estatua no podía ser expuesta en el interior porque su autor aún estaba vivo. El Jardín de la Infanta, llamado así en honor de Mariana Victoria de Borbón y Farnesio, hija de Felipe V e Isabel de Farnesio, prometida en matrimonio a Luis XV, fue el lugar elegido para su exhibición, concretamente frente a la Colonnade du Louvre, también conocida como la Columnata de Perrault.

El 17 de abril de 1920 el Gobierno de España, presidido por Eduardo Dato, votó una ley que concedía a la Academia Francesa de Bellas Artes un terreno de 20.000 m2 en usufructo, en lo que más tarde iba a convertirse en la Ciudad Universitaria de Madrid, para que se construyera una residencia de jóvenes artistas e investigadores franceses que pudieran completar su formación en España, como lo llevaban haciendo desde hacía ya tiempo en la Villa Médicis de Roma, que recibiría el nombre de Casa de Velázquez, en honor del pintor de moda entre los académicos del momento. A finales de noviembre de 1928 el rey Alfonso XIII inaugura los primeros edificios, obra del arquitecto León Chifflot, aunque el conjunto no sería terminado hasta 1935, en esta ocasión por el francés Camille Lefèvre y el español Daniel Zavala Álvarez tras el fallecimiento de Chifflot.

Modesto López Otero, director de la Escuela de Arquitectura de Madrid y arquitecto encargado del proyecto de la Ciudad Universitaria, solicitó al Museo del Louvre la ejecución de una réplica de la estatua de Frémiet para instalarla junto a la nueva academia creada en la capital, pero debido a las dificultades técnicas el Estado francés envió el original a Madrid, siendo entregada en depósito el 18 de septiembre de 1934. En noviembre de 1936 la llegada de la Guerra Civil a la Ciudad Universitaria causó el incendio y parcial destrucción del edificio, desapareciendo la portada del antiguo Palacio de Oñate, integrado por el arquitecto francés en la construcción original, dejando bastante maltrecha la escultura del pintor español, tal y como se puede apreciar en la siguiente fotografía, propiedad de la Casa de Velázquez.

Durante la contienda española los artistas e investigadores se trasladaron a Fez (Marruecos) y al término de la misma volvieron a Madrid, instalándose en un principio en el Liceo Francés y a partir de 1940 en un palacete de la calle de Serrano mientras los arquitectos Daniel Zavala Aguilar, J.J. Haffner y Fernando Genilloud Martínez se encargaban de la reconstrucción de su sede original, realizada entre 1954 y 1958.

En la actualidad podemos contemplar la escultura ecuestre de Diego Velázquez, sin ningún tipo de desperfectos, debido a que en el año 1955 se produjo una segunda fundición, obra de la casa Leblanc-Barbedienne, realizada a partir de los moldes originales conservados en el Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia). Puedes descubrir más fotos antiguas y actuales del monumento ecuestre y la Casa de Velázquez en la siguiente galería de Facebook, así como toda la cronología de lo acontecido en este lugar durante la Guerra Civil gracias al estupendo artículo de Guerra en Madrid.

Madrid está esperando a que la descubras…

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DescubriendoMayrit • 28 Diciembre, 2016


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