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Roberto Michel. Escultor del Rey

La Puerta de Alcalá se encuentra ligada, necesariamente, al arquitecto Francesco Sabatini. De igual manera, la Gran Vía lleva a sus espaldas el famoso piquetazo del rey Alfonso XIII o el Campo del Moro la acampada de las tropas almorávides, del emir Alí Ben Yusuf, en su intento de reconquistar la Villa de Madrid. En todo acontecimiento histórico o construcción relevante suele predominar un nombre, pero a la hora de estudiar la obra en detalle, nos encontramos muchas otras personas que, no siendo tan reseñables, merecen ser descubiertas por su implicación en las mismas. Prueba de ello es la magnifica exposición que nos presenta el Museo de la Real Casa de la Moneda para conmemorar el Tricentenario del nacimiento del Primer Escultor de Cámara del Rey Carlos III. Roberto Michel, escultor del rey.

Nos adentramos en la exposición y, por ende, en la vida de este artista francés nacido en 1720 en la localidad de Le Puy-en-Velay, en el Languedoc (región del sudeste de Occitania situada en el sur de Francia), a través de un audiovisual que nos guía desde su formación académica en París en el taller del maestro Bonfili, pasando por su traslado a Madrid en el año 1740, de la mano del flamenco M. Luquet para colaborar en el ornato de las dependencias y fachadas del nuevo Palacio Real, hasta llegar a la creación, en el culmen de su carrera, de sus obras escultóricas más bellas.

Tras el visionado, nos da la bienvenida en la Sala I: Los orígenes del Museo Casa de la Moneda, un retrato de Michel, propiedad de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando que, hasta hace poco se consideraba de autor anónimo, de hecho, así lo marca en la cartela correspondiente de la exposición, pero que una investigación reciente, de Iván García-Diego en la revista Ars Magazine, atribuye la autoría del mismo a Luis Egidio Meléndez. En el mismo lugar nos encontramos una pintura de Antonio González Ruiz en la que representa a Tomás Francisco Prieto, coetáneo de Michel y Grabador de Cámara del Rey Carlos III, así como la de los reyes españoles que, de una u otra forma, impulsaron su ascenso y reconocieron su talento.

Seguimos avanzando por la muestra y unas paredes de color amarillo nos dan la bienvenida, estamos en la Sala II: Haciendo mano. En ella podemos observar como el escultor francés también tenía talento para el dibujo, realizando, a lo largo de su trayectoria, un gran número de academias en las que desarrolla perfectos estudios de anatomía, demostrando un dominio total de la proporción y el moldeado de la musculatura siendo, la mayoría de ellos, realizados con el método denominado sanguina (técnica pictórica basada en una variedad de óxido férrico llamada hematites).

En la Sala III: de lo religioso y lo mitológico, hacemos un recorrido por las esculturas y relieves que creó el artista para algunos establecimientos religiosos de la Villa y Corte, como por ejemplo la talla de madera policromada de San Francisco de Borja, procedente del Convento de las Comendadoras de Santiago de Madrid, o la de San Juan Bautista para la Catedral de la Almudena. Más allá de las fronteras capitalinas nos encontramos obras suyas en la Basílica de San Gregorio Ostiense, en la localidad navarra de Sorlada, en la Basílica de Santa María del Coro de San Sebastián o en la Catedral de El Burgo de Osma, en la Real Capilla Palafox, donde creó una imagen de la Inmaculada Concepción.

El martirio de Santa Eulalia y San lldefonso y Santa Leocadia, realizadas en mármol de Badajoz y propiedad del Museo del Prado, nos dan la bienvenida en la Sala IV: su huella en los Reales Sitios. Como Escultor del Rey, Roberto Michel realizó gran parte de su actividad artística para la Corona. Suyo es el león, situado a la derecha en sentido ascendente, que decora la balaustrada de la escalera principal del Palacio Real de Madrid, además del dibujo y modelado del rey Carlos III, vestido a la romana, que posteriormente esculpió su hermano Pedro para el gran zaguán de entrada situado frente a los peldaños nombrados anteriormente. Los reyes Teudis, Bermudo III, Sancho I el Craso, Fernando II, Alfonso IX y Teodomiro, que formaban parte del programa iconográfico, diseñado por el benedictino fray Martín Sarmiento por encargo del rey Fernando VI en torno a 1743, que habría de decorar el exterior y las cornisas del Palacio Nuevo, también llevan su firma.

La Sala V: monumento funerarios. Retratos, escenas costumbristas y otras figuras expone un modelo en cera sobre madera en el que se ven varios amorcillos sobre un óvalo, destinado a cobijar el retrato del Monarca, una urna sobre la que salen dos esfinges, una figura femenina doliente y un león, siendo todo el conjunto un proyecto de monumento funerario posiblemente ideado para Fernando VI. Frente al mismo, dos bustos de mármol que representan a dos personajes relevantes de la Corte: el arquitecto, ingeniero militar y teniente general Juan Martín Cermeño y el capitán supernumerario de la Compañía Española de Reales Guardias de Corps, Antonio Ponce de León, XI duque de Arcos y I duque de Baños.

Terminamos nuestro recorrido en la Sala VI: embelleciendo la Villa y Corte donde nos da la bienvenida el Plano geométrico y histórico de la Villa de Madrid y sus contornos realizado por el grabador francés Nicolas Chalmandrier en 1761, sobre el que se superponen las obras, actuales y desaparecidas, que podemos encontrar de nuestro protagonista en la capital. Más adelante, podremos descubrir en detalle sus obras más significativas, como la decoración escultora de la fachada de la sede de la Real Aduana en la calle de Alcalá, los detalles de la fachada oeste de la Puerta de Alcalá, dos niños tritón con delfín que rematan el conjunto escultórico de las Cuatro Fuentes de Ventura Rodriguez en el paseo del Prado, o los famosos leones Hipómenes y Atalanta, encargados de tirar del carro de la Diosa Cibeles.

Por último, antes de salir de la última estancia expositiva y despedirnos del retrato del escultor francés ya maduro, hay que recordar que la obra de Roberto Michel llegó hasta la Casa de la Moneda a través de Pedro González de Sepúlveda, alumno de Michel y de Tomás Francisco Prieto en las disciplinas de modelado y grabado en hueco, respectivamente. A la muerte de Prieto, Sepúlveda ocupó los cargos de Grabador General de las Casas de Moneda y Director de la Escuela de Grabado. Pedro González de Sepúlveda compartió con su maestro su afición por el coleccionismo de piezas artísticas, que a su fallecimiento legó a su hijo Mariano, quien le sucedió a su vez en el oficio de Grabador General. Siendo Mariano González de Sepúlveda, hijo de Pedro, quien cedió finalmente la obra del artista francés a la institución madrileña.

Información práctica: del 17 de julio al 29 de noviembre de 2020 en el Museo de la Real Casa de la Moneda. Horario: de martes a viernes de 10:00 a 20:00 ininterrumpidamente. Sábados, domingos y festivos de 10:00 a 14:15. Entrada gratuita. Más información: Roberto Michel. Escultor del Rey.

Madrid está esperando a que la descubras…

Carlos IIICibelesExposicionesMuseo Casa de la MonedaRoberto Michel

DescubriendoMayrit • 26 julio, 2020


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